Comprenda a los sujetos

Debe conocer a los animales que fotografíe: sus hábitos y particularidades. Estos conocimientos pueden marcar la diferencia entre capturar un pájaro cuando atrapa a su presa, o mirarlo mientras se aleja volando. Es esencial pasar tiempo en el campo, investigar y ser paciente. Gracias a una comprensión más profunda sobre la vida salvaje que pretende fotografiar, se asegurará de no perder nunca esos momentos perfectos.

Sea respetuoso

Hay varias reglas no escritas sobre la fotografía de la vida salvaje, pero el respeto es la clave. Mantenga la distancia, sea prudente y asuma riesgos calculados. Siempre es buena idea evitar la temporada de apareamiento, y nunca interponerse entre una madre y su cría.

Intégrese

Es importante no interferir en la vida salvaje, por lo que resulta vital la utilización de una cámara con un modo de Obturador silencioso. Esto le permitirá integrarse en el entorno y capturar imágenes más orgánicas de los animales en sus hábitats naturales.

Utilice el entorno natural en su favor

El sol es una de las herramientas más útiles con la que contamos, así que hay que aprovecharla. Mi momento favorito para disparar es al principio y al final del día, en lo que los fotógrafos de la vida salvaje llamamos la "hora dorada": el período de tiempo que tiene lugar poco después del amanecer o justo antes de la puesta del sol. A menudo, este momento coincide con un aumento de la actividad animal, por lo que se considera una oportunidad ineludible de obtener una buena toma.

Tómese su tiempo

La naturaleza puede ser impredecible y, a menudo, no está de nuestro lado. Hace falta una inmensa cantidad de suerte para triunfar con la fotografía de la vida salvaje. A pesar de todo su trabajo de investigación, si un animal no está donde pensaba que estaría, no podrá fotografiarlo. No deje que esto le detenga. Haga una pausa, vuelva a calcular el ángulo, trabaje con lo que tiene hoy o regrese e inténtelo de nuevo mañana.

Elija el equipo cuidadosamente

Debe elegir sus objetivos con cuidado. Es necesario que piense en la distancia que necesita cubrir para alcanzar su sujeto. Cuanto mayor sea la distancia focal, más cerca estará de él. Lleve diversos objetivos encima, porque nunca se sabe qué objetivo funcionará mejor en ese momento inesperado.