Con su visita a seis grandes ciudades, como Yakarta, Tokio y São Paulo, Kadir ha documentado cómo los distintos países manejan la disposición de residuos. Los problemas medioambientales han conmovido a Kadir durante muchos años. Desde Nikon estamos orgullosos de apoyar su continua exploración de este tema tan importante.

P: ¿Qué te inspiró a centrarte en el problema mundial de los residuos para tu Proyecto especial de Nikon?

Cuando estaba trabajando en un proyecto anterior mío, en el que observaba el impacto del cambio climático, específicamente la subida de los niveles del mar, estaba sumamente preocupado por la cantidad de residuos que veía en pequeñas islas y playas. Eso me hizo querer pasar a la acción. 

Actualmente, nuestra comprensión mundial de los residuos se limita a colocar las bolsas en la calle o en contenedores para que las recojan, pero nunca consideramos su trayecto posterior ni la cantidad de trabajo y esfuerzo que representa su eliminación. Me interesaba hacer un seguimiento de lo que pasa con nuestros residuos, investigar si se gestionan bien o mal, o si se gestionan en absoluto.

P: ¿Por qué crees que hay esta falta de preocupación por lo que respecta a los residuos a nivel mundial?

No solemos preguntarnos qué ocurre con la basura y los residuos que generamos. Casi todo lo que tiramos se podría reutilizar y reciclar y, si nos fijamos en el volumen neto de lo que producimos, especialmente las sociedades occidentales, es estremecedor.

En algunas ciudades que he visitado, ya no queda espacio para gestionar estos residuos. En sitios como Nueva York, los vertederos están llenos y necesitan exportar sus residuos. Esto también es un problema en Yakarta, donde literalmente no queda espacio para gestionar los residuos que se producen y todavía están intentando realizar vertidos en el mayor vertedero del mundo. Mientras que en Tokio, la mayor ciudad del mundo, se recicla prácticamente todo: podemos aprender de ellos.

P: ¿Por qué has elegido esos países en concreto?

Lo importante de este proyecto era capturar una perspectiva global del problema de los residuos. Por lo que elegí Yakarta y Tokio en Asia, São Paulo y Nueva York en América, Lagos en África y Ámsterdam en Europa.

Ver cómo varía de un país a otro y de un continente a otro es fascinante y revelador. Además, ha ayudado a crear una perspectiva completa. Nueva York, por ejemplo, es la ciudad que produce más residuos del mundo, el doble que la segunda que más produce, la Ciudad de México. Sin embargo, no muestra ningún interés por su propio consumo y exporta sus residuos para que se gestionen en otra parte. Por otro lado, a Japón se le da muy bien reutilizar los limitadísimos recursos de que dispone y es en muchos sentidos un verdadero ejemplo a seguir para otras ciudades sobre cómo gestionar sus residuos de manera correcta.

Tener esta variedad era la única manera de lograr un equilibrio entre identificar el reto y tratar de presentar una solución, lograr que las personas reflexionen sobre los recursos.

P: ¿Cuáles fueron los mayores retos que te encontraste por el camino?

El acceso: a menudo tenía que hablar con las compañías y convencerlas de que me diesen acceso a los residuos y a cómo se procesan. Algo que se volvía complicado fácilmente, especialmente si la compañía en cuestión no lograba gestionar bien sus residuos. Nueva York fue bastante difícil en este sentido, ya que su gestión de residuos está completamente privatizada y hay muchas organizaciones distintas que deben darte el acceso. Por suerte en cada ciudad tuve un buen intermediario/productor local que pudo ayudarme con todo esto.

Otro reto fue encontrar el equilibrio visual adecuado. Los residuos son residuos y, en muchos casos, se ve igual estén donde estén. Así que, ¿cómo podía hacer llegar el mensaje de mi proyecto y a la vez mostrar imágenes interesantes y variadas? Requirió mucha reflexión. Estoy convencido de que lo conseguí gracias a la ayuda de distintas personalidades de cada ciudad y a sus gentes.

P: ¿Cómo investigas para proyectos de este tipo?

Antes de embarcarme en cualquier proyecto, me obligo a escribir mi objetivo, qué quiero contar, mis mensajes y resultados. Además, para este proyecto tuve que estudiar detenidamente qué ciudades iba a visitar y cómo viajaría por ellas. Me llevó al menos seis meses de investigación el poder empezar a tomar fotografías, a la vez que debía asegurarme de tener un intermediario local en cada ciudad que pudiese ayudarme a viajar de manera segura y con confianza.

P: ¿Qué factores afectaron tu elección de equipo?

La fiabilidad: el equipo de Nikon nunca me ha fallado. Las condiciones eran bastante duras, especialmente con la humedad intensa de sitios como Yakarta, así que necesitaba que mis cámaras y lentes pudiesen aguantarlas.

También necesitaba ser discreto. No llevo demasiado equipo: normalmente dos cámaras y tres lentes. Esto me ayudaba a pasar desapercibido, sin andar por un vertedero de Lagos, por ejemplo, arrastrando un equipo profesional gigantesco.

La D810 es mi cámara favorita, cuenta con unas increíbles capacidades de vídeo y los 36 MP también significan que la calidad de imagen no tiene rival. La Df también es útil dada su ligereza y facilidad de transporte. Respecto a las lentes, utilicé la AF-S Zoom-Nikkor 17-35mm f/2.8D IF-ED, AF-S NIKKOR 35mm f/1.4G y la AF Nikkor 50mm f/1.8D.

P: ¿Cuál fue el momento más memorable o impactante del viaje?

Cuando estaba en Lagos. Aparte del hecho de que me encantó la ciudad, me sorprendió que el vertedero estuviera relativamente bien organizado. Sin las comunidades que separan los múltiples materiales, esta ciudad un tanto apocalíptica ya llevaría tiempo hundida en sus propios residuos.

Creo que muchos de nosotros leemos sobre los problemas de los residuos en el mundo, pero no es hasta que se ven unas imágenes en concreto que realmente te das cuenta de la magnitud del problema.

P: ¿Qué consejo darías a los fotógrafos?

Mi consejo es mantenerse curioso: si pierdes la inquietud, te costará hacer que tu trabajo sea original y emocionante.

También creo que es vital sentir pasión por viajar y saber cuándo necesitarás ayuda. Tuve la suerte de visitar algunas de las ciudades más interesantes del mundo, pero no hubiese sido capaz de hacerlo sin la ayuda de la comunidad local que me he ido encontrando por el camino. En mi opinión, eso es tan importante como tener el equipo adecuado.

P: ¿Qué significa para ti poder ser embajador de Nikon y trabajar en proyectos como este?

Poder compartir mis conocimientos y pasión por la fotografía con las generaciones más jóvenes es un verdadero honor; y hacerlo con la ayuda de Nikon y su apoyo es un auténtico privilegio. Su equipo me ha acompañado en cada paso de mi carrera.

Con este proyecto, espero que generar consciencia del problema de los residuos y su gestión ayude a las personas a reflexionar detenidamente sobre cómo se deshacen de sus desechos. Tenemos que reconocer el gran impacto que tienen nuestras acciones en el futuro de nuestro planeta.