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Cómo fotografiar insectos y otras pequeñas criaturas

Hay más de un millón de especies conocidas de insectos poblando nuestro mundo, y muchas de esas diminutas criaturas se encuentran ahí fuera, nada más cruzar la puerta de casa. Por cierto, un insecto es un artrópodo. Para entrar en la clasificación de insecto, debe tener un cuerpo segmentado, seis patas, dos antenas, ojos compuestos y, en algunos casos, alas. Otras criaturas, como las arañas y los escorpiones, también son artrópodos pero no se consideran insectos. Fotografiar insectos y otras pequeñas criaturas puede ser muy divertido. No tiene que aventurarse más allá de su patio trasero para descubrir todo un mundo nuevo de fotografía macro o de primeros planos.

Algunos consejos rápidos sobre la fotografía macro:

La primera regla básica de la fotografía de primeros planos es acercarse al sujeto. La fotografía de insectos requiere un objetivo macro para poder enfocar el sujeto desde muy cerca. Un objetivo macro (según Nikon, estos objetivos se denominan objetivos NIKKOR Micro) permite fotografiar los sujetos casi a tamaño real.

También le interesará utilizar un trípode para estabilizar la cámara, sobre todo cuando emplee un teleobjetivo o una velocidad de obturación de exposición prolongada. Cuando fotografíe con la cámara montada sobre un trípode, el método de disparo ideal será utilizar un disparador por cable para accionar el obturador. Algunos fotógrafos llevan a cabo un paso adicional; bloquean el espejo en su cámara DSLR antes de accionar el obturador. Esto reduce aún más las posibilidades de que se mueva la cámara. Si no dispone de ningún disparador por cable, en su lugar puede utilizar el disparador automático de la cámara.

Según la distancia a la que pueda acercarse, podrá llenar el fotograma con el cuerpo entero del insecto o con una porción de su cuerpo, como la cabeza y las antenas. Vaya con mucho cuidado para que no le pique.

Los insectos tienen unos cuerpos fascinantes, y uno de los propósitos de la fotografía de primeros planos de la naturaleza es realzar todos los colores y detalles de la vida de los insectos. La buena fotografía macro centra el enfoque de la cámara en los ojos, las patas y los cuerpos de estos bichitos, así como en su mundo diminuto. Por ejemplo, el hecho de realizar una fotografía de una araña en su red contribuye a que la historia sea más interesante.

El color del fondo desempeña un papel muy importante en la composición. Si el sujeto es de color oscuro, como ocurre con muchos insectos, un fondo más claro y desenfocado hará que la criatura destaque de su entorno y centrará la atención del espectador en ella.

La técnica para conseguir que un insecto destaque del fondo es utilizar una profundidad de campo reducida. La profundidad de campo se define como la zona situada delante y detrás del sujeto que está enfocado. La profundidad de campo se determina mediante el ajuste del diafragma. Los pasos f bajos, como f/2.8, proporcionan una profundidad de campo reducida, así se encuadra el enfoque en el sujeto con precisión y el fondo queda desenfocado.

Otra técnica que utilizan los fotógrafos de la naturaleza es posicionar la cámara de manera que se fotografíe un sujeto iluminado con una luz intensa contra un fondo oscuro. Si se ajusta la exposición para un sujeto bien iluminado (por ejemplo, a plena luz del día o con un flash de relleno), los fondos oscuros quedarán subexpuestos y aparecerán en un color casi negro. Este efecto crea un fondo oscuro y uniforme, así se logra que el sujeto destaque.

Pero si tanto el sujeto como el fondo están muy iluminados, es posible que resulte difícil diferenciar al insecto de su entorno. Si se coloca un elemento doméstico (como una prenda de ropa o una hoja de papel) detrás del sujeto, éste puede funcionar como telón de fondo de un estudio portátil, con el que se aísla el insecto contra un fondo liso y se diferencia de su entorno.

Los insectos se mueven más en los climas cálidos: fotografíelos cuando la temperatura ambiental sea más baja, a primera hora de la mañana o al atardecer, y se moverán con mayor lentitud. Además, la luz disponible a esas horas del día será más favorecedora.

© Kristina Kurtzke

D3S, AF-S VR Micro-Nikkor 105mm f/2.8G IF-ED, 1/1000 de s, f/5.6, ISO 200, Manual, Medición matricial.

© Kristina Kurtzke

D3S, AF-S VR Micro-Nikkor 105mm f/2.8G IF-ED, 1/1000 de s, f/5.6, ISO 200, Manual, Medición matricial. Es la misma foto de la abeja sobre la flor que se muestra a la izquierda, pero recortada. Aunque es estupendo componer la imagen completamente en la cámara, recuerde que siempre tiene la posibilidad de recortarla, o de experimentar con ella de otras formas en el ordenador.

Como en todos los tipos de fotografía, buscar la simplicidad a la hora de capturar las imágenes de primeros planos puede aportar los resultados más bonitos y espectaculares. La paciencia y la perseverancia acaban dando su fruto. Una buena profundidad de campo y el aislamiento del sujeto son dos puntos que hay que recordar para conseguir una excelente fotografía macro.